Diagnóstico

Si te preocupa tener un bajo deseo sexual, es importante que hables con tu ginecólogo o con otro profesional de la salud. En algunas mujeres, esta situación puede estar relacionada con una condición crónica conocida como trastorno del interés o de la excitación sexual. Este trastorno se caracteriza por presentar al menos tres síntomas específicos que generan malestar emocional y ansiedad.

Bajo

No es necesario cumplir con todos los criterios de esta definición para buscar ayuda. Un especialista en salud puede identificar las causas detrás de la disminución de tu deseo sexual y ofrecerte orientación adecuada.

Durante la consulta, el profesional de la salud te hará preguntas sobre tu historial médico y sexual. Además, es posible que realice otras evaluaciones para comprender mejor tu situación.

Evaluaciones adicionales

El médico podría realizar pruebas físicas, análisis hormonales o incluso recomendarte hablar con un terapeuta especializado. Estas evaluaciones ayudan a identificar factores físicos, emocionales o psicológicos que puedan estar afectando tu deseo sexual.

Además, se podría explorar cómo ciertos factores intrínsecos, como cambios hormonales asociados a la edad o la menopausia, y factores extrínsecos, como el estrés o problemas en la relación, pueden estar influyendo en tu libido. La evaluación completa permite personalizar el tratamiento según tus necesidades.

Tratamiento

El tratamiento para el bajo deseo sexual suele ser personalizado y aborda las diversas causas que contribuyen a esta condición. Las opciones incluyen educación sexual, terapia psicológica y, en algunos casos, medicamentos o tratamientos hormonales.

Un enfoque integral puede ayudarte a recuperar la confianza en tu vida sexual y mejorar tu bienestar general.

Educación y terapia sexual

Hablar con un terapeuta sexual o un consejero especializado puede ser muy beneficioso. Este tipo de terapia incluye información sobre la respuesta sexual y técnicas para mejorar la intimidad. Además, es común que el terapeuta sugiera lecturas o ejercicios en pareja para fortalecer la conexión emocional y física.

El asesoramiento en pareja también puede ser útil, ya que aborda problemas de relación que podrían estar afectando el deseo sexual. Mejorar la comunicación y resolver conflictos puede aumentar la intimidad y el interés mutuo.

Por otro lado, también se han desarrollado programas de educación en sexualidad específicamente enfocados en personas con situaciones únicas, como las relacionadas con los cambios de la menopausia o el postparto, para abordar retos específicos de estas etapas.

Medicamentos

El profesional de la salud revisará los medicamentos que estás tomando para determinar si alguno de ellos podría estar afectando tu deseo sexual. Por ejemplo, ciertos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, pueden disminuir el interés sexual.

Si se identifica un medicamento como causa, el médico podría sugerir cambiarlo por otro con menos efectos secundarios o añadir un fármaco como el bupropión para contrarrestar estos efectos. También puede recomendarse el uso de tratamientos específicos diseñados para la libido femenina, como medicamentos aprobados para mujeres premenopáusicas que buscan impulsar su deseo sexual.

En algunos casos, también se pueden recetar medicamentos específicos para aumentar la libido, especialmente en mujeres que aún no han llegado a la menopausia.

Terapia hormonal

La sequedad vaginal o el estrechamiento asociado al síndrome genitourinario de la menopausia puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas y reducir el deseo sexual. Los tratamientos hormonales diseñados para aliviar estos síntomas pueden mejorar la experiencia sexual y, con ello, aumentar el interés en la actividad íntima.

Estos tratamientos incluyen cremas, anillos vaginales o tabletas que contienen estrógenos, los cuales ayudan a restaurar la comodidad durante las relaciones sexuales. En otros casos, se pueden considerar terapias con testosterona, siempre bajo prescripción médica y supervisión profesional, para aumentar la libido femenina.

Estilo de vida y remedios caseros

Adoptar hábitos saludables puede marcar una gran diferencia en tu deseo sexual. Algunos cambios en el estilo de vida pueden mejorar tanto tu bienestar físico como emocional, lo que a su vez influye positivamente en tu vida íntima.

  • Realizar ejercicio regularmente para reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
  • Seguir una dieta equilibrada que favorezca la salud hormonal. Por ejemplo, incluir alimentos como aguacates, frutos secos y frambuesas puede ser beneficioso.
  • Priorizar el descanso y evitar el agotamiento físico y mental.

Cabe destacar que evitar situaciones estresantes y buscar actividades que fortalezcan el vínculo con tu pareja, como compartir hobbies o tener una buena comunicación, también pueden mejorar naturalmente la libido.

Hábitos

Medicina alternativa

Algunas personas optan por probar suplementos a base de hierbas para tratar el bajo deseo sexual. Sin embargo, es importante tener precaución, ya que estos productos no están regulados y pueden tener efectos secundarios o interactuar con otros medicamentos.

Por ejemplo, productos como la maca, el ginseng y el ginkgo biloba se han relacionado con aumentos en el deseo sexual, pero su eficacia no está garantizada. Otro producto, Zestra, es un aceite para masajes que ha mostrado resultados positivos en estudios pequeños, aunque algunas personas reportaron irritación leve.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

El bajo deseo sexual puede generar frustración tanto en ti como en tu pareja. Es normal sentirse triste o preocupado si no puedes disfrutar de la intimidad como antes. Sin embargo, es importante recordar que los cambios en el deseo sexual son naturales y forman parte de las diferentes etapas de la vida.

En lugar de centrarte exclusivamente en el problema, dedica tiempo a fortalecer tu relación y a cuidar de ti misma. Actividades simples como dar un paseo juntos, disfrutar de una cena especial o compartir momentos de calidad pueden mejorar la conexión emocional y reavivar el deseo. Si es necesario, no dudes en buscar apoyo profesional, como terapia en pareja o asesoría psicológica.

Preparación para la consulta

Hablar sobre el bajo deseo sexual con un profesional de la salud puede ser incómodo, pero es un paso crucial para encontrar soluciones. Aprovecha las visitas médicas de rutina para expresar tus preocupaciones y obtener orientación.

Si el tema no surge durante la consulta, no dudes en mencionarlo tú misma. Tu satisfacción sexual es una parte importante de tu bienestar general, y los profesionales de la salud están ahí para ayudarte.

Qué puedes hacer

Antes de tu cita, prepara una lista de preguntas o inquietudes que quieras abordar. Esto te ayudará a aprovechar al máximo la consulta y a sentirte más segura al hablar sobre el tema.

También puedes llevar un registro previo de tus síntomas, cómo han evolucionado y si identificas desencadenantes emocionales o físicos específicos. Estos elementos serán útiles para que el médico comprenda mejor tu situación.

Preguntas que el médico te puede hacer

El profesional de la salud podría preguntarte sobre tus síntomas, tu historial médico y tus niveles hormonales. Responder con sinceridad permitirá identificar las causas y diseñar un plan de tratamiento adecuado para ti.

Asimismo, es posible que explore aspectos relacionados con tu estilo de vida, como tu dieta, ejercicio o situaciones específicas que puedan estar afectando tu bienestar emocional y físico.

Artículos Relacionados: