Embarazo en el tercer trimestre: qué debes saber

El tercer trimestre del embarazo puede ser una etapa desafiante tanto física como emocionalmente. Durante este periodo, el tamaño y la posición del bebé pueden generar incomodidad, y es común sentir cansancio y ansiedad mientras se acerca la fecha de parto. Es importante mantener una actitud positiva y prepararse para los cambios que están por venir.

Si bien la espera puede parecer interminable, recuerda que pronto tendrás a tu bebé en brazos. Este es un momento para cuidar de ti misma y prepararte para el nacimiento. A continuación, te explicamos qué puedes esperar durante esta etapa crucial del embarazo.

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Transformaciones en tu cuerpo

En el tercer trimestre, los movimientos del bebé se vuelven más notorios, lo que puede ser emocionante pero también generar molestias. Además, es posible que experimentes otros síntomas comunes como hinchazón, dificultad para dormir y fatiga. Estos cambios son normales y forman parte del proceso de preparación para el parto.

Es fundamental escuchar a tu cuerpo y buscar formas de aliviar las molestias. Mantener una dieta equilibrada, realizar ejercicios suaves y descansar adecuadamente pueden ayudarte a sobrellevar esta etapa con mayor comodidad. También es recomendable realizar ejercicios de respiración y relajación para aliviar tensiones y prepararte para el trabajo de parto.

Por otro lado, muchas mujeres notan que necesitan ir al baño con más frecuencia debido a la presión del bebé sobre la vejiga. Aunque puede ser incómodo, es importante mantenerse hidratada. Si experimentas dificultad para respirar o dolor en la pelvis, esto también se considera una molestia común en este trimestre.

Aspectos emocionales

Durante este periodo, es natural tener preocupaciones relacionadas con el trabajo de parto, como el dolor o la duración del proceso. Participar en clases de preparación para el parto puede ser una excelente manera de reducir la ansiedad, aprender técnicas de manejo del dolor y conectar con otras personas que están viviendo experiencias similares.

Si es tu primer embarazo, podrías sentir incertidumbre sobre la maternidad. Planificar con antelación, como adquirir productos esenciales para el bebé o informarte sobre temas como la lactancia, puede ayudarte a sentirte más preparada y tranquila. No olvides apoyarte en redes de apoyo como familiares, parejas o profesionales.

Recuerda que el bienestar emocional es tan importante como el físico. Si experimentas altibajos emocionales frecuentes, busca espacios para hablar de tus sentimientos o considera la opción de apoyo psicológico durante el embarazo.

Importancia del cuidado prenatal

En el tercer trimestre, las visitas al proveedor de atención médica suelen ser más frecuentes, generalmente cada dos semanas a partir de la semana 32 y semanalmente desde la semana 36. Estas consultas permiten monitorear el desarrollo del bebé y tu salud general, asegurando que todo esté en orden para el parto.

Además de los controles habituales, como peso y presión arterial, es posible que se realicen pruebas específicas para evaluar el bienestar del bebé. También es un buen momento para discutir tus preferencias sobre el parto y resolver cualquier duda que puedas tener. Por ejemplo, podrías explorar la posibilidad de un parto natural, en agua o con analgesia, según tus necesidades y la recomendación médica.

Si detectas síntomas inusuales, como una disminución en los movimientos del bebé, contracciones regulares antes de tiempo o cualquier sangrado vaginal, contacta a tu médico de inmediato. La detección temprana de complicaciones puede marcar la diferencia en un embarazo saludable.

Vacunación y prevención

Si aún no lo has hecho, considera vacunarte contra la COVID-19. Las investigaciones han demostrado que estas vacunas son seguras durante el embarazo y pueden proporcionar anticuerpos protectores tanto para ti como para tu bebé. Asimismo, se recomienda recibir la vacuna Tdap entre las semanas 27 y 36 para proteger al recién nacido contra la tos ferina.

La prevención es clave durante esta etapa. Habla con tu médico sobre cualquier inquietud y asegúrate de seguir todas las recomendaciones para garantizar un embarazo saludable y seguro.

Además del cuidado médico, presta atención a cambios como hinchazón excesiva en el rostro o las extremidades, visión borrosa, mareos o zumbidos en los oídos. Estos pueden ser signos de complicaciones, como preeclampsia, y requieren atención médica inmediata.

Señales de alarma en el tercer trimestre

Es fundamental reconocer los signos de alarma en esta etapa para actuar con rapidez y prevenir riesgos para ti y tu bebé. Consulta con tu médico si experimentas alguno de los siguientes síntomas:

  • Sangrado o salida de líquido vaginal.
  • Dolor de cabeza persistente, visión borrosa o destellos de luz.
  • Convulsiones o ataques.
  • Disminución de los movimientos del bebé por más de dos horas.
  • Fiebre o escalofríos inexplicables.

Si presentas alguno de estos signos, acude de inmediato a tu proveedor de servicios de salud. Llevar un control prenatal adecuado puede ayudarte a monitorear cualquier cambio sospechoso en tu cuerpo.

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Preparativos finales para el parto

A medida que se acerca la fecha de parto, es importante estar preparada para cualquier eventualidad. Considera elaborar un plan de nacimiento que refleje tus deseos y preferencias, pero mantén la flexibilidad, ya que las circunstancias pueden cambiar.

Empieza a preparar tu maleta para el hospital con los elementos esenciales para ti y para el bebé. Incluye ropa cómoda, documentos médicos y artículos de higiene personal. No olvides una muda de ropa para el bebé y un asiento de auto adecuado.

Ten en cuenta que la mayoría de las mujeres dan a luz entre las semanas 38 y 41. Aunque no hay forma de predecir el momento exacto, estar preparada puede ayudarte a sentir mayor tranquilidad frente a lo inesperado.

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